Jornadas: "La protección de la huerta tradicional del Bajo Segura y su patrimonio"

(Orihuela, 2 de junio de 2001)

UNA EXPERIENCIA BASADA EN LA SOSTENIBILIDAD PARA LA HUERTA TRADICIONAL DEL BAJO SEGURA

1º. Promover un plan especial de protección del patrimonio histórico, cultural, agroecológico y productivo que representa la Huerta Tradicional del Segura (como ya se planteó en las Jornadas de Bigastro del 19/2/2000), pensamos que puede tener efectos muy positivos para nuestra comarca, siendo ahora un momento socio-políticamente adecuado para establecer todo un proceso de diálogo, de encuentro, de provocar una revisión de lo que ha sido nuestra comarca, cómo hemos crecido, cual es el estado actual de nuestro entorno y lo que es más importante, un momento idóneo para definir la comarca que queremos, para afrontar el futuro desde unos criterios que nos hagan crecer y que al mismo tiempo sean respetuosos con el medio ambiente.

2º. Esta propuesta que proponemos podría enriquecer y reforzar los objetivos que los Ayuntamientos comarcales, la Plataforma Cívica “Segura Limpio”, la Comisión “Pro-Río” y el colectivo “Cauce Arriba”, están llevando adelante; principalmente el que el conjunto de la ciudadanía expresemos, de una forma permanente, nuestra reivindicación de saneamiento integral del río Segura:

·         Aumentando el nivel de concienciación de la sociedad sobre el grave problema de la contaminación del río Segura.

·         Aunando voluntades para conseguir el saneamiento del citado río.

3º. El hábitat tradicional de la Vega Baja del río Segura (su llanura de inundación) está fuertemente condicionado, aparte de por algunos factores locales, por la topografía (o mejor diríamos la microtopografía) frente a las avenidas fluviales, así como por la historia o avance de la colonización agraria.

Es conocido el acondicionamiento hidráulico tan meticuloso que comienza estableciendo la sociedad andalusí en el fondo del valle fluvial segureño, que culminará con la construcción decisiva de la red de riego-drenaje (sistema de acequias y azarbes) generadora de un nuevo sistema agro-ecológico: la Huerta y lo que denominamos el regadío histórico que, en términos generales, es la raíz de la trama del poblamiento.

Por tanto, la expansión del regadío y las formas de colonización de las zonas regadas en la Huerta Tradicional explican más que otras circunstancias el “Hecho histórico” que son nuestros pueblos y nuestra comarca. Y este proceso de diálogo y valoración que proponemos debe de sacar provecho a esta experiencia vital nuestra, revisando el caótico proceso urbanizador sobre la Huerta.

4º. Pero además, en la actualidad ya tenemos el camino trazado para la salvaguarda de este espacio de interés colectivo, con la Proposición de Ley a las Cortes Valencianas -por Iniciativa Legislativa Popular- de la “Ley Reguladora del Proceso de Ordenación y Protección de la Huerta de Valencia como Espacio Natural Protegido”, presentada por la Plataforma Cívica “por un Cinturón de Huerta”, y aprobada por unanimidad por el Consejo Valenciano de Cultura a través de su “Dictamen sobre la Huerta”. En dicha Proposición de Ley, se plantean las siguientes acciones para orientar la actividad agrícola productiva y la protección de la Huerta:

·         Solamente la agricultura respetuosa con los estándares ambientales más exigentes es sostenible. Particularmente la agricultura ecológica u orgánica constituye un modelo prioritario a implementar. De hecho, lo que la Unión Europea (UE) considera como agricultura ecológica y se certifica como tal, significa una práctica similar a la realizada por los agricultores hasta hace 30 o 40 años. Como consecuencia, este reciente planteamiento de la UE se convierte en una estrategia compatible y determinante en nuestro caso para la supervivencia de la Huerta.

·         Resulta casi obligado crear un producto diferenciado, con denominación de origen. Es posible crear un producto fresco diferenciado (menos de 24 horas entre recogida y venta) del no fresco.

·         Hay que potenciar las variedades autóctonas.

·         Es necesario crear un aula de formación permanente de los agricultores con el objetivo de formar en el conocimiento de los mercados actuales y de generar un nuevo tipo de agricultor más ajustado a la demanda actual tanto en lo referente a las características del producto como en lo referente al servicio que presta el agricultor como responsable que garantiza la calidad y el proceso de producción.

·         Hay que potenciar las líneas crediticias para la gente joven y prestigiar el papel del agricultor en la sociedad actual como productor directo de alimentos no contaminados, frente a los alimentos con incierta procedencia, y de calidad. También como conservador de un paisaje. Estas funciones del agricultor cabe reconocérselas desde la escuela.

·         De manera coherente con el punto anterior, hay que establecer ayudas o sistemas de compensación económica a los agricultores para el mantenimiento de las tierras de huerta de manera viva y productiva.

·         Hay que vertebrar los canales de venta de los productos locales.

·         El agricultor se encuentra impotente frente a las amenazas ajenas a la actividad agrícola como en el caso de: la expansión urbana de Valencia y los pueblos de la Huerta (similar problemática se plantea en el caso de las Vegas del Segura); la proliferación de infraestructuras; la contaminación del río y las acequias; la contaminación atmosférica por ozono troposférico; ... y no tiene esperanza de futuro. Hay que invertir esta situación.

·         La globalización o mundialización de los mercados está produciendo un efecto de pérdida de control por parte de los consumidores sobre el origen y calidad de los alimentos. Esto genera preocupación y angustia en el consumidor ante la posibilidad de tomar alimentos contaminados que puedan afectar a su salud. Por este motivo, en todo el mundo, se está produciendo un proceso de relocalización de las zonas de producción de alimentos en las zonas periurbanas con una relación más directa entre productores y consumidores que conocen así de manera más directa el origen de sus propios alimentos.

·         Hay que reinventar el papel o rol socioeconómico del agricultor. Hace falta transformar un colectivo envejecido por edad, deprimido culturalmente y desprestigiado socialmente en un nuevo colectivo que sea percibido como productor de alimentos con garantía de calidad (ecológicos) y que mantenga un espacio productivo. Este espacio garantiza la disponibilidad de alimentos. Desde este punto de vista, la Huerta (Valenciana y de la Vega Baja del Segura) es multifuncional.

·         Es necesario restablecer una relación social directa entre consumidor (población urbana) y productor (agricultor ecológico). Esto exige formación y promoción de la producción local desde los municipios. Recordamos que en Berlín hay colas para acceder a la explotación de los huertos municipales.

·         El mantenimiento de la actividad agrícola periurbana en la Huerta está en la línea de las políticas de la UE en materia de desarrollo rural. Existen ayudas europeas con estos objetivos.

5º. Obviamente, hay que ir entendiendo y siendo conscientes que el espacio agroecológico del que Ayuntamientos y poblaciones de nuestra comarca disfrutan y se benefician no respalda (para nada) el tipo de inversión que esta realidad agraria y este espacio medioambiental (secular, único e irrepetible...y nuestra principal seña de identidad) necesitaría para un cambio, y la principal posibilidad de inversiones capaz de provocarlo debería proceder de fuera. Como las condiciones señaladas impiden la inversión necesaria por falta de rentabilidad, sólo sería posible al Estado, la Generalidad, la Diputación y los Ayuntamientos (estos últimos los que más compromisos y deberes deberían tener con este cambio coyuntural) desde una perspectiva más política, social y ambiental que económica, la oportuna inyección de capital (aprovechando Fondos Europeos). Uniendo a esta perspectiva, imprescindiblemente, la creación de un organismo supramunicipal que pueda encargarse de gestionar una verdadera legislación protectora supramunicipal (orientada en función de la ley de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Valenciana, 11/1994 y la nueva Directiva de Paisajes aprobada por la Agencia Europea de Medio Ambiente) y encargado de habilitar, como parece necesario, medios de autofinanciación ambiental, ecotasa inmobiliario-turística o tasa ecológica, etc.

La distancia, ignorancia y mala gestión que las decisiones políticas en general han presentado en el pasado, no deben seguir imposibilitando esta reforma total favorable para este importante, prodigioso y auténtico “Espacio Histórico, Cultural y Agrícola”, del que según el informe DOBRIS de la Agencia Europea de Medio Ambiente (1998) sólo existen 5 espacios similares en toda Europa (uno más en España, la Huerta de Valencia, y tres más en el resto de Europa). Pues sólo así se puede impedir en muchos municipios comarcales su actual consideración de gran solar o parcela que espera impaciente su urbanización.

6º. Esperamos que esta importante iniciativa cívica de gran consenso y calado social en la Huerta histórica gemela del norte de la Comunidad Valenciana, vaya despejando las ambigüedades que existen en nuestra comarca bajosegureña. El Dictamen del Consejo Valenciano de Cultura, aprobado por unanimidad, demuestra la preocupación real de la sociedad por estos temas.

  7º. En base a todo lo expresado les comunicamos que estamos preparando para próximas fechas unas Jornadas para tratar la protección más adecuada de nuestro espacio de Huerta Tradicional, en las cuales contaremos con la presencia, como ponentes, del portavoz de la Plataforma Cívica “Por un Cinturón de Huerta” (promotora de la iniciativa legislativa valenciana), y del redactor de la “Propuesta para el Patrimonio de la Humanidad del Palmeral de Elche”.

En definitiva, con esta llamada al sentido y al consenso social, queremos contribuir a que se pare el caótico proceso urbanizador sobre la Huerta para que nuestras poblaciones de las vegas del Segura sigan siendo siempre pueblos separados por jardines. La huerta, de esta manera, seguiría siendo en el futuro el gran espacio socio-productivo que siempre ha sido, nuestra mejor zona verde, nuestro lugar de ocio, la escuela al aire libre...

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